Mirta Marcela González Barroso - Universidad de
Oviedo
Resumen
Renée Pietrafesa Bonnet (Montevideo, 1938 2022) desarrolló
su trayectoria en un contexto de intensa experimentación sonora en
Uruguay, entre las décadas de 1950 y 1990. Formada en un entorno familiar
musical y marcada por su vinculación al Groupe de Recherches
Musicales y al Laboratorio de Música Electrónica de
París en la década de 1970, configuró una
concepción artística abierta a la convergencia de músicas
académicas y populares con expresiones étnicas y vanguardias
electroacústicas. Su catálogo reúne 229 obras y una
extensa actividad como intérprete, directora, pedagoga, gestora y
divulgadora cultural, con presencia internacional y numerosos reconocimientos.
Este trabajo propone un primer acercamiento biográfico desde una
perspectiva microhistórica fundada en Guinzburg y Levi, que atiende
a lo singular para articular biografía y contexto histórico.
El objetivo es situar la aportación de Pietrafesa en relación
con las búsquedas musicales de América Latina y Europa en la
segunda mitad del siglo XX e inicios del XXI.
Palabras clave
Renée Pietrafesa Bonnet - Música electroacústica
- latinoamericana - Mujeres compositoras latinoamericanas
- Intérpretes latinoamericanas
Introducción
Renée Pietrafesa Bonnet, compositora uruguaya nacida en Montevideo
el 17 de diciembre de 1938, se inscribe en un período particularmente
intenso de exploraciones y descubrimientos en el ámbito sonoro-musical,
que abarca las décadas comprendidas entre 1950 y 1990 en el Cono Sur
americano.Integrante de una familia con sólidas raíces musicales
y destacada vinculación cultural con la ciudad de Montevideo -a
través de la Quinta del
Arte-, Renée Pietrafesa inició su formación
en un entorno que resultó propicio para explorar en músicas
académicas y populares, tratando la materia sonora con curiosidad
y espíritu experimental. A este contexto inicial se suman sus experiencias
vitales y formativas vinculadas estrechamente al
Grupo de Recherches Musicales (GRM) y al Laboratorio
de Música Electrónica del Centro Americano, París,
que tuvieron lugar en la década de 1970. Todo esto le llevó
a configurar una concepción de la música y el arte reflejada
en obras que hacen una traslación por diversos géneros y lenguajes
en los que conviven las expresiones étnicas con las vanguardias
electroacústicas, incluyendo todas las posibilidades intermedias de
este amplio recorrido.
Compositora con un catálogo de 229 obras registradas hasta el momento,
fue intérprete en alrededor de 400 conciertos ofrecidos en ciudades
como Montevideo, París, Manosque o Roma, entre otras ciudades. Fue
fundadora de la Coral de la Alianza Francesa, de
Ars Musicæ y del
Grupo Barroco de Montevideo. Directora de orquesta, directora de grupos
instrumentales, integrante de pequeños grupos camerísticos,
pianista, clavecinista y organista que desarrolló, además,
una intensa la labor pedagógica y de difusión que consideró
completamente necesaria. Tiene editados vinilos y discos compactos con obras
de Schubert, Brahms, Schumann, Bach y suyas.
Toda esta actividad tuvo reconocimientos, como los premios Florencio de
la Crítica Teatral Uruguaya que obtuvo en dos oportunidades, en
1984 por la música para Electra de Sófocles y
en 2001 por la música para El Hermano Olvidado de Ariel
Mastandrea. Fue declarada "Mujer del año" en el rubro
Mejor Desempeño Musical y en 2005 recibió el "Premio
Morosoli" por su trayectoria en el campo de la música académica.
También fue nombrada "Chevalier des Arts et des Lettres", 1984,
por el Ministerio de Cultura de
Francia2. En 2016 fue reconocida como
"Cudadana ilustre de Montevideo", por ser "una de las personalidades
musicales más relevantes de las últimas décadas en
Uruguay"3.
El objetivo de este trabajo se centra en un primer acercamiento al trazado
vital de Renée Pietrafesa entre sus primeros años de
vida y 2022, fecha de su muerte, señalando algunos hitos de ese recorrido.
La realización de estos primeros apuntes biográficos se hace
tomando en cuenta las aportaciones teóricas de
Guinzburg4 que, desde la década
de 1980, instó a conocer la realidad histórica desde lo singular,
"analisando infinitas partes, no solo las
estructuras"4. Así, desde las
microhistorias que proponen Giovanni Levi y Carlo Guinzburg,
se pueden aportar respuestas que dotan de heterogeneidad a las múltiples
visiones que admiten los hechos acontecidos, habilitando un equilibrio entre
los destinos personales y las estructuras sociales, o, como escribe Adriana
Milano "identificando fisuras de contextos sociales
que aparecían como unidades compactas
y coherentes"6. Sin querer encontrar
desde lo micro una generalización a lo macro, una primera reseña
biográfica encarada desde este punto de vista puede ofrecer respuestas
a planteamientos más globales. La tarea, como especifican Pinna
y Oncina, "serria establecer un 'gozne', una articulación
entre la microhistorias y biografías y el periodo
histórico
estudiado"7. Se propone entonces ofrecer
una serie de coordenadas que localicen la aportación de
Pietrafesa en relación con las búsquedas musicales de
la segunda mitad del S. XX e inicios del s. XXI, vinculada con experimentaciones
sonoras y artísticas que se desarrollaron en América Latina
y Centroeuropa.
Para llevar a cabo esta tarea se cuenta con una serie de documeíntos
sonoros, múltiples entrevistas concedidas por Pietrafesa a
diferentes medios de comunicación, que fueron consideradas desde la
perspectiva que propone Paul Thomson, la historia oral es la más
nueva y la más antigua forma de hacer
historia8. A pesar de que el testimonio
oral fue descalificado durante más de un siglo por las ciencias
positivistas, desde las ciencias sociales o desde la etnografía
- etnomusicología se ha retomado su validez como una riqueza
necesaria que contrasta8. Se han cotejado
luego estos testimonios con programas de mano de los conciertos y con algunos
artículos de prensa.